viernes, 23 de octubre de 2009

LA INCONGRUENTE IGLESIA CATÓLICA




Por Jessica Fletcher Sánchez

Es bien sabido por todos que los sacerdotes católicos no casan a los divorciados porque consideran que el matrimonio es un convenio de por vida. Sin embargo, una vez que muere uno de los cónyuges, el que queda vivo puede casarse nuevamente sin pecar.
Hace algunos años mi vecino se divorció de su esposa por “diferencias de caracteres” y él se volvió a unir en matrimonio con otra señorita, pero sólo por civil, ya que el cura de la parroquia había rechazado su solicitud para que los casara en la iglesia porque se consideró que dicha unión sería espuria y adúltera.
Lo que me llamó mucho la atención es que un día que fui de curiosa a la iglesia donde esta pareja “adúltera” asistía regularmente para escuchar la misa, vi, sorprendida, cómo el mismo párroco de la iglesia les daba la comunión (la hostia) a esta pareja en pecado mortal. Me pregunté: Si esta pareja está en pecado de adulterio, ¿cómo era posible que el mismo párroco les diera la SANTA comunión sabiendo que estaban ellos en flagrante pecado? Realmente quedé sumamente perpleja al no comprender esta contradicción. Si estaban en pecado, y se les había negado el sacramento del matrimonio, ¿por qué no se les negaba igualmente el sacramento de la comunión?
Pero acá no acaba la historia. Pasados los años, el marido “adúltero” contrajo un cáncer al páncreas, enfermedad que a los pocos meses de contraída, lo llevó a la tumba. La “viuda adúltera” le pidió al párroco si podía hacerle una misa de difuntos para su difunto esposo, a lo cual el párroco accedió. Durante esa misa de difuntos el párroco dijo: “Nuestro HERMANO fulano de tal ya está descansando en la gloria con el Señor…etc,etc”. Esto me produjo desconcierto, ya que si el difunto fue un adúltero, ¿cómo podía ser considerado un hermano, y peor aún, de que estuviese en la gloria con el Señor?
Ahora me doy cuenta de que la iglesia Católica es hipócrita y contradictoria, pues no obra con convicción y coherencia.

LA VERDAD DE LA FIESTA DE HALLOWEEN



No se puede negar que es divertido disfrazar a los pequeños de la casa y salir con ellos a pedir dulces por las calles, muchos de nosotros tenemos recuerdos gratos de las fiestas de Halloween en donde compartíamos dulces y echábamos mano de todo lo que estaba a nuestro alcance para confeccionarnos el mejor de los disfraces.
Halloween, ¿Lo debe celebrar un cristiano?
Pero no podemos pasar por alto que las fiestas que celebramos reflejan quiénes somos e influyen en nuestros valores. Desgraciadamente muchos cristianos han olvidado el testimonio de los santos y la importancia de rezar por los muertos y se dejan llevar por costumbres paganas para festejar con brujas y fantasmas. “Halloween” significa (All hallow’s eve), del inglés antiguo, all hallows eve, o Víspera Santa, pues se refiere a la noche del 31 de octubre, víspera de la Fiesta de Todos los Santos. La fantasía anglosajona, sin embargo, le ha robado su sentido religioso para celebrar en su lugar la noche del terror, de las brujas y los fantasmas. Halloween marca un triste retorno al antiguo paganismo, tendencia que se ha propagado también entre los pueblos hispanos.
Raíces paganas de Halloween
Ya desde el siglo VI antes de Cristo los celtas del norte de Europa celebraban el fin del año con la fiesta de Samhein (o La Samon), fiesta del sol que comenzaba la noche del 31 de octubre. Marcaba el fin del verano y de las cosechas. El colorido de los campos y el calor del sol desaparecían ante la llegada de los días de frío y oscuridad. Creían que aquella noche el dios de la muerte permitía a los muertos volver a la tierra fomentando un ambiente de muerte y terror. La separación entre los vivos y los muertos se disolvía aquella noche y haciendo posible la comunicación entre unos y otros. Según la religión celta, las almas de algunos difuntos estaban atrapadas dentro de animales feroces y podían ser liberadas ofreciéndole a los dioses sacrificios de toda índole, incluso sacrificios humanos. Sin duda Samhein no es otro sino el mismo demonio que en todas las épocas busca implantar la cultura de la muerte. Aquellos desafortunados también creían que esa noche los espíritus malignos, fantasmas y otros monstruos salían libremente para aterrorizar a los hombres. Para aplacarlos y protegerse se hacían grandes hogueras. Estas hogueras tuvieron su origen en rituales sagrados de la fiesta del sol. Otras formas de evitar el acoso de estos macabros personajes era preparándole alimentos, montando macabras escenografías y disfrazándose para tratar de asemejarse a ellos y así pasar desapercibidos sus miradas amenazantes. ¿Como sabía aquella gente la apariencia de brujas, fantasmas y monstruos?. Al no conocer al verdadero Dios vivían aterrorizados ante las fuerzas de la naturaleza y las realidades del sufrimiento y la muerte. De alguna forma buscaban desahogar aquella situación dándole expresión en toda clase de fantasías. Todo lo feo, lo monstruoso y lo amenazante que se puede imaginar en figuras de animales y seres humanos constituye la base para darle riendas libres a la imaginación del terror.
Mezcla con el cristianismo
Cuando los pueblos celtas se cristianizaron, no todos renunciaron a las costumbres paganas. Es decir, la conversión no fue completa. La coincidencia cronológica de la fiesta pagana con la fiesta de Todos los Santos y la de los difuntos, que es el día siguiente, hizo que algunos las mezclaran. En vez de recordar los buenos ejemplos de los santos y orar por los antepasados, se llenaban de miedo ante las antiguas supersticiones sobre la muerte y los difuntos. Algunos inmigrantes Irlandeses introdujeron Halloween en los Estados Unidos donde llegó a ser parte del folklore popular. Se le añadieron diversos elementos paganos tomados de los diferentes grupos de inmigrantes hasta llegar a incluir la creencia en brujas, fantasmas, duendes, drácula y monstruos de toda especie. Desde USA, Halloween se ha propagado por todo el mundo.
Algunas costumbres de Halloween Trick or Treat Los niños (y no tan niños) se disfrazan (es una verdadera competencia para hacer el disfraz mas horrible y temerario) y van de casa en casa exigiendo «trick or treat» (truco o regalo). La idea es que si no se les da alguna golosina le harán alguna maldad al residente del lugar que visitan. Para algunos esto ha sido un gracioso juego de niños. Ultimamente esta práctica se ha convertido en algo peligroso tanto para los residentes (que pueden ser visitados por una ganga violenta), como para los que visitan (Hay residentes que reaccionan con violencia y han habido casos de golosinas envenenadas).
La Calabaza Según una antigua leyenda irlandesa un hombre llamado Jack había sido muy malo y no podía entrar en el cielo. Tampoco podía ir al infierno porque le había jugado demasiados trucos al demonio. Tuvo por eso que permanecer en la tierra vagando por los caminos, con una linterna a cuesta. Esta linterna primitiva se hace vaciando un vegetal y poniéndole dentro un carbón encendido. Jack entonces se conocía como “Jack of the Lantern” (Jack de la Linterna) o, abreviado, Jack-o-’Lantern. Para ahuyentar a Jack-o-’Lantern la gente supersticiosa ponía una linterna similar en la ventana o frente a la casa. Cuando la tradición se popularizó en USA, el vegetal con que se hace la linterna comenzó a ser una calabaza la cual es parte de las tradiciones supersticiosas de Halloween. Para producir un efecto tenebroso, la luz sale de la calabaza por agujeros en forma del rostro de una carabela o bruja.
Fiestas de Disfraces
Una fiesta de disfraces no es intrínsecamente algo malo. Pero si hay que tener cuidado cuando estas se abren a una cultura desenfrenada como la nuestra. Detrás de un disfraz se pueden hacer muchas cosas vergonzosas con impunidad. Con frecuencia se hace pretexto para esconderse y aprovecharse de la situación. Como hemos visto, los disfraces de Halloween tienen origen en el paganismo y por lo general aluden a miedo y a la muerte. Hoy día con frecuencia los disfraces se burlan de las cosas sagradas. Vemos, por ejemplo, disfraces de monjas embarazadas, sacerdotisas, pervertidos sexuales, etc. Nada de eso es gracioso y solo puede ofender a Dios. Con el reciente incremento de satanismo y lo oculto la noche de halloween se ha convertido en la ocasión para celebrar en grande toda clase ritos tenebrosos desde brujerías hasta misas negras y asesinatos. Es lamentable que, con el pretexto de la curiosidad o de ser solo por pasar el tiempo, no son pocos los cristianos que juegan con las artes del maligno.
Jesucristo es la victoria sobre el mal
La cultura moderna, jactándose de ser pragmática y científica, ha rechazado a Dios por considerarlo un mito ya superado. Al mismo tiempo, para llenar el vacío del alma, el hombre de hoy retrocede cada vez mas al absurdo de la superstición y del paganismo. Ha cambiado a Dios por el mismo demonio. No es de extrañar entonces que vivamos en una cultura de la muerte en la que millones de niños son abortados cada año y muchos mas mueren de hambre y abandono. Es más fácil dejarse llevar por la corriente de la cultura y regresar al miedo, a la muerte y a un “mas allá” sin Dios porque, sin la fe, el hombre se arrastra hacia la necesidad de protegerse de fuerzas que no puede dominar. Busca de alguna manera con sus ritos exorcizar las fuerzas superiores. Como cristianos profesamos que solo Jesucristo nos libera de la muerte. Solo Él es la luz que brilla en la oscuridad de los largos inviernos espirituales del hombre. Solo Él nos protege de la monstruosidad de Satanás y los demonios. Solo Él le da sentido al sufrimiento con su Cruz. Solo Él es vencedor sobre el horror y la muerte.

miércoles, 21 de octubre de 2009

¿POR QUÉ NO SER UN TESTIGO DE JEHOVÁ?



Los Testigos de Jehová son personas religiosas que llegan a su hogar los fines de semana o que quizás trabajen o convivan con usted por diversas circunstancias, ellos harán todo lo posible para que usted se convierta a su religión, por eso tarde o temprano usted tendrá que enfrentarse a la cuestión ¿debería convertirme en Testigo de Jehová?.A continuación le presentamos una serie de situaciones a las que usted se enfrentará cuando sea Testigo de Jehová. Si ya está estudiando con ellos, analice estas situaciones con ellos y no deje que le den respuestas ambiguas, recuerde que su futuro está en juego, precíselos a que le den respuestas claras y exactas.
Este es un tema muy delicado y a la vez muy importante, usted debe saber que una vez que sea Testigo de Jehová, ni usted ni sus hijos podrán ponerse una transfusión de sangre por ninguna razón. Si usted o sus hijos están en peligro de muerte y la única probabilidad de salvación es una transfusión de sangre, usted tendrá que dejarse morir y si sus hijos están al borde de la muerte usted tendrá que pelear con los médicos y las autoridades civiles para que dejen morir a sus hijos sin ponerse una transfusión de sangre. ¿Esta usted dispuesto a llevar esas muertes sobre su conciencia?
Usted debe saber que los Testigos de Jehová se sienten orgullosos de dejar morir a sus hijos por no ponerse una transfusión de sangre. Dígale al Testigo de Jehová que lo visita que le muestre la revista ¡Despertad! 22 de Mayo de 1994. No deje que le evasivas, sea firme en decirle que si no le muestra la revista no continuará estudiando con él o con ella.
Fíjese que en esa revista la organización dirigente de los Testigos de Jehová [The WacthTower] alienta a los jóvenes Testigos a dejarse morir antes que ponerse una transfusión de sangre y vea la pared de retratos de jóvenes Testigos que ya han muerto por tomar semejante actitud ¿estaría usted dispuesto a seguir semejante ideología destructiva…?
2 Los Testigos de Jehová y el fin del mundo.
Los Testigos de Jehová son una secta apocalíptica, en otras palabras son un grupo religioso que basan su predicación en el fin del mundo. Esta secta tiene sus orígenes en Estados Unidos alrededor de 1870 y tomaron mucha de su ideología de grupos adventistas.
Los Testigos de Jehová han predicho el fin del mundo para 1874, después para 1914, después para 1925, después para 1975 y por ultimo que no pasaría de 1994, hoy en día le dirán que el Fin esta cerca ¿creera usted a un grupo religioso que se ha equivocado tantas veces?
Pidale al Testigo que lo visita que le muestre la revista Atalaya del 15 de Mayo de 1984, alli usted vera como la organización WatchTower que dirige a los Testigos de Jehova los engaño mas de un siglo prometiendoles que la genacion de 1914 nunca moriría. Millones de Testigos de Jehova confiaron en esa falsa profecía y miles de ellos murieron sin tener hijos o sin estudiar en la Universidad y trabajon gratuitamente como vendedores ambulantes de la Corporación Watchtower vendiendo revistas y Biblias, convencidos de que el Fin estaba cerca… ese Fin nunca llegó y la Sociedad Watchtower nunca pidio perdón y los dirigentes de esa secta conocidos como Cuerpo Gobernante que tramaron el engaño; siguen dirigiendo a millones de Testigos de Jehova por toda la Tierra y siguen repitiendo el engaño de 1914 como comienzo del Tiempo del Fin. ¿Quiere usted dedicarle su vida a una organización como esa?
3 Los cumpleaños y otras fiestas.
Los Testigos de Jehová creen que tienen que vivir separados del resto de la Humanidad o Mundo, para ellos todos los no Testigos son – mundanos – palabra que usan como un término despectivo para referirse a los no Testigos, para ellos usted es un mundano o mundana.En su afán de mantener a los Testigos de Jehová alejados de sus familiares y antiguos amigos no Testigos, la organización Wacthtower les ha prohibido a los Testigos la celebración de casi todas las fiestas populares…
Si usted se convierte en Testigo de Jehová no podrá volver a celebrar una Navidad, ni un Cumpleaños. ¿Entiende usted bien eso…? A partir que usted sea Testigo no podrá volver a reunirse con su familia no Testigo en ninguna fiesta popular y usted jamás, le podrá celebrar un cumpleaños a uno de sus hijos. ¿Es esa la vida que usted quiere para su familia?

SATANÁS: ¿SIMPLEMENTE LA PERSONIFICACIÓN DEL MAL Y DEL PECADO?



Por Ingº Mario A. Olcese (Apologista)


Hay una corriente moderna de teólogos Católicos, Protestantes y Judíos que niega la existencia de un diablo personal cósmico y espiritual. Estos exégetas bíblicos sostienen que la creencia en ángeles caídos o también llamados “demonios”, es un mito medieval de origen pagano. Por ejemplo, para el teólogo R. Bultmann las figuras cósmicas como ángeles o demonios no les compete una realidad, pues las considera unas figuras míticas. Para este teólogo de renombre el pecado es puramente un asunto del hombre.


Cuando la Biblia, dice él, habla de “la esclavitud bajo el pecado” (Juan 8:34) quiere decir “esclavitud bajo el diablo” (1 Juan 3:8). Para Bultmann el pecado y el diablo son sinónimos. Es decir, cuando uno peca, uno se convierte en diablo. El diablo según él es nuestro pecado, o nuestra desobediencia a Dios. Para el teólogo católico Herbert Haag, el diablo es la personificación del mal. Él escribe: “Satanás es la personificación del mal, del pecado. En todos los pasajes del Nuevo Testamento en los que aparece el nombre de Satanás o del diablo, podemos tranquilamente cambiar esos términos por ‘el pecado’ o por ‘el mal’… La misma función queda resuelta en el vocabulario de Juan con el término ‘mundo’ (Juan 15: 18i; 17: 14). El Nuevo Testamento utiliza, en fin, alternativamente y con el mismo significado los términos Satanás, diablo, mundo, pecado, mal”. Pero el razonamiento de Bultmann, Haag, y de muchos otros como ellos, es peligroso ya que de igual forma podríamos comparar Lucas 13:18 con Lucas 7:31 y obtendríamos a una conclusión erradísima por cierto. Veamos lo que nos dicen estos dos textos lucanos: “Y dijo el Señor: ¿A qué, pues, compararé los hombres de esta generación, y a qué son semejantes?” (Lucas 7:31) “Y dijo: ¿A qué es semejante el reino de Dios, y con qué lo compararé?” (Lucas 13:18).


Si razonamos como lo hacen Bultmann y Haag, tendríamos que concluir que ‘el reino de Dios’, y ‘los hombres de esta generación’ son expresiones equivalentes. Pero: ¿Podría alguien creer que el reino de Dios esté compuesto por los hombres incrédulos de este mundo? Imposible!


También podemos hacer ese mismo artificio con Santiago 4:7 y 1 Pedro 2:13. Veamos lo que dicen estos dos textos: Santiago 4:7: “Someteos, pues, a Dios…” 1 Pedro 2:13: “Someteos… al rey como a superior.” Al comparar estos dos textos: ¿Sería lógico concluir que “someterse a Dios” es equivalente a “someterse al rey de una institución humana”?¿Era el rey humano Herodes—Dios?¿Es Dios una “institución humana”? Imposible.


Comparemos ahora Romanos 16:16 con 1 Timoteo 3:15 para ver qué resulta:“…las iglesias de Cristo ” (Romanos 16:16).“ .. la iglesia de Dios” (1 Timoteo 3:15). Si comparamos ambos pasajes llegaríamos a la conclusión de que Cristo es el Dios viviente. Pero esta conclusión contradeciría lo dicho por Jesús en Juan 17:3 en el sentido que sólo el Padre es el único Dios verdadero y vivo.


Por su parte, P. Schoonenberg no nos habla de poderes personales, sino de poderes “personalizados” del pecado y de la muerte. Schoonenberg usa como sinónimos la “esclavitud del pecado” y “esclavitud del diablo” como lo planteó Bultmann. De modo que hay una corriente de teólogos cristianos que niegan la existencia de poderes personales espirituales, los cuales, nunca fueron negados por la iglesia en los primeros tres siglos de la Era Cristiana. Incluso en el Edad Media se intensificó dicha creencia aunque mucho de ella fue distorsionada y mitificada con ideas paganas.


No obstante, la gran mayoría de creyentes Católicos y Protestantes cree en la existencia del diablo como una figura supramundana, cósmica, angélica, y maléfica. Entre los teólogos que son los grandes exponentes de un diablo personal están Karl Barth, Paul Althaus, Emil Brunner, Otto Weber, Hans Kung, D. Zähringer, Conrado Balducci, A. Winklhofer, J. Burton Brown, y muchos otros de renombre.


El problema de personalizar o personificar al diablo es que con igual criterio podemos personificar la ‘justicia’ con el término ‘Dios’. Podríamos decir, por citar un ejemplo, que ser “siervos de Dios” (Santiago 1: 1) es lo mismo que decir “siervos de la justicia” (Romanos 6: 18). Es decir, podríamos concluir que Dios es la personificación de la justicia y no necesariamente una Persona Divina Todopoderosa y Eterna. No obstante, Haag, Schoonenberg, y Bultmann se escandalizarían con esta lógica conclusión, pues ellos jamás pretendieron negar la existencia de un Dios personal y Todopoderoso en sus escritos.


Por otro lado, los proponentes de la personificación del mal sostienen que pueden haber muchos ‘Satanases’, y muchos ‘diablos’ humanos. Por ejemplo, Herbert Haag recurre a 1 Samuel 29: 4 para demostrar que el rey filisteo Aquis, al querer llevar a la guerra al rey David, se convirtió en adversario (Satán) de él en la batalla. Para Haag, y no le restamos razón, todo individuo que se oponga a Dios es adversario (Satán) de él. Además, Haag recurre a 1 Reyes 11: 14, 23, 25 para demostrar que el mensajero de Jehová se convirtió en Satán cuando estorbó el paso a Balaam. Y también es cierto que en el Nuevo Testamento, tanto Judas Iscariote, como Simón Pedro, son llamados ‘diablo’ y ‘Satanás’ respectivamente (Ver Juan 6: 70 y Mateo 16: 23). El hecho de que hombres hayan fungido de ‘Satanes’ o de ‘diablos’ no quiere decir que no exista un diablo mayor y espiritual que actúa adversamente a los dictados de Dios, pues también hubo hombres santos que fungieron de ‘Dios’, como Moisés (Éxodo 7: 1), los jueces de Israel (Juan 10: 34), e incluso Jesucristo (Juan 1: 1), y sin embargo, este hecho no anula la existencia de un Dios Todopoderoso, Espiritual, Justo, y Eterno.


El teólogo y exegeta bíblico Settimio Cipriani dice de Herbert Haag lo siguiente: “En conjunto, queda como un intento bastante infantil el realizado en los últimos tiempos por el profesor Herbert Haag, de la Universidad de Tubinga que intituló su libro muy significativamente ‘ABSCHIED VOM TEUFEL’ (‘DESPEDIDA DEL DIABLO’). Nunca se le podrá dar un adiós al diablo, aunque fuera cierta la hipótesis sugerida aquí por el autor, es decir, que Satanás sería la personificación del mal, que sería así dramatizado y corporalizado ante el hombre.


He aquí, en efecto, cómo se expresa él como conclusión de sus quizás demasiado rápidas reflexiones exegéticas: ‘Para nosotros, pues, se trata no sólo de preguntarnos si la Sagrada Escritura utiliza la palabra Satanás, diablo, espíritus malos, sino más bien preguntarnos lo que ella quiere decir con esa terminología. El problema del diablo, sigue diciendo Cipriani, “no se resuelve ni simplemente negándolo, porque no encontraría lugar en las categorías científicas de nuestro tiempo, ni reduciéndolo de problema teológico a problema puramente filosófico, y más exactamente antropológico: es decir, la experiencia del mal que hacen los hombres y el porqué del mal en su corazón y en su vida, como efectivamente nos parece haya hecho el profesor Haag y después de él también otros estudiosos católicos” (12).


El Que Practica el Pecado Es del Diablo (1 Juan 3:8)


El Apóstol Juan nos dice que todo aquel que practica el pecado es DEL Diablo. Esto refutaría la posición de Haag (y Bultmann) en el sentido de que el pecador es diablo cuando peca. Pero si el pecador es diablo cuando peca, entonces Juan debió decir: “El que practica el pecado es diablo”. ¡Pero él no dijo eso! El dijo claramente: ”El que practica el pecado es DEL diablo”, es decir, le pertenece al diablo y se convierte en su esclavo. Esto probaría que el diablo es una persona que puede someter y dominar a otra y hacerla su siervo.


El Diablo peca desde el Principio (1 Juan 3:8)


Si el Diablo peca desde el principio, entonces es un ser que tiene voluntad propia y goza de libre albedrío. Nadie puede pecar si antes no se deja seducir por su propia concupiscencia. De alguna manera el Diablo que presenta Juan es un ser que decidió violar las leyes del Eterno. No es alguien creado malo, sino una criatura que escogió el mal camino. Tampoco es un ser humano, pues Juan dice que peca (no “pecó”) desde el principio. ¿Cuál principio? Pues según el contexto (1 Juan 1:1)—¡Desde el principio de todo lo creado! Esto demostraría que el diablo de Juan no era un ser humano en particular, sino un ser cósmico, longevo, y que de alguna manera viene pecando desde la misma creación del mundo.

EL REINO QUE VIENE


Por el Dr. Javier Rivas Martínez (MD)

Nada hay en la Biblia que señale, aluda, insinúe o diga que “acabaremos morando para siempre” en el sacro y glorioso cielo del Señor. La promesa de Dios hecha a Abraham posee un cumplimiento concreto para el futuro, en esta misma tierra que será sanada totalmente de los efectos deletéreos provocados por la entrada del pecado en ella, desde un principio de su creación. La Biblia no detalla que nuestra última habitación será en la “Invisible Eternidad”, donde Dios reina con poder acompañado de sus incalculables miríadas de ángeles sirvientes.

La iglesia de Alejandría, empapada siempre de paganismo religioso y filosófico griego, fue declarada triunfante en el concilio de Nicea auspiciado por Constantino en los albores de la era común y en el que se formalizó legalmente el dogma luxado de la supuesta divinidad de Cristo; dogma que terminó siendo admitido mortalmente dentro del protestantismo y del catolicismo romano de todos los tiempos. Pero no sólo esto: También la iglesia de Alejandría se adjudicó otra victoria rotunda, y fue con la fatídica doctrina de la inmortalidad del alma que emanó como un fantasma negruzco y horrible por una mala interpretación de ciertos textos bíblicos, bajo las sombra del platonismo griego. Su maligna influencia ha quedado bien asentada en la mayor parte de las “iglesias cristianas” del mundo entero. En el Antiguo Testamento se relata como Dios escogió a Abraham para hacer un pacto con él. En este pacto, el Señor le promete al «padre de la fe» multiplicar su descendencia para convertirla en una grande nación, la de Israel; y la coloca en la tierra de Canaán. Con este acontecimiento ya cumplido, la nación de Israel se convierte, por llamarlo así, en una “rampa” o “puente” para que «todas las familia de la tierra sean bendecidas por Dios» (Gn. 12:3), que es el cumplimiento de la promesa del Reino celestial en el mundo, en la teocracia terrena y futura (Sal. 2: Mt. 5:5; 25:34; Ap. 20:4, 6). Para este efecto, el Cristo obediente sufriría el castigo y vituperio para llevarnos hasta allá gloriosamente (Is. cap. 53).

Es importante comentar que si «aguardamos» la consumación literal de «la esperanza bienaventurada» en el mundo, que es la «manifestación» visible de Cristo en su retorno, en su Parusía, según Tito 2:13, ningún alma inmortal podría estar “aguardándola” (o “esperándola”) en el tercer cielo del Padre y Dios. O la aguardamos arriba o aquí abajo. La Biblia no menciona en sus vitales y preciosas páginas que Dios haya prometido heredar la eterna y célica habitación a sus fieles y santos seguidores. Mucho error hay en esto. Esta infame versión de la limitada mente humana, no deja de ser algo tan extraño y contradictorio, ferozmente ambiguo y absurdo con respecto al verdadero contexto de Tito 2:13 y de otros textos bíblicos más (Estúdiese con seriedad 1 Ts. 4:13-18). Los apóstoles del Señor, después del ascenso visible de Cristo al cielo, el día en que abandonó la tierra corporalmente, los ángeles que estaban junto a ellos les indicaron que de la manera que le vieron partir, de esa misma manera regresaría al mundo sin lugar a dudas (Hech. 1:9).

No es razonable suponer o pensar que los apóstoles de Jesucristo pudieran estar consientes en el cielo como “almas inmortales” mirando a Dios en su sublime trono y a Cristo a la diestra de su Padre, debido que los ángeles les habían anunciado que lo verían viniendo “tal como se fue”. Cuando Cristo regrese por segunda vez al mundo perdido «todo ojo le verá» (Ap. 1:7), incluso lo mirarán descender sus apóstoles quienes en estos precisos instantes de la actualidad «duermen en el polvo de la tierra» (Dn. 12:1), «esperando», en el matiz poético de la palabra, el ser despertados del sueño de la muerte para recibir, como el profeta Daniel, «su heredad al fin de los días» (Dn.12:13). Tantos creyentes como descreídos que han muertos, «aguardan» la resurrección para recibir, unos, la corona de vida en el Reino de Cristo, y otros, su merecido castigo en el Lago de Fuego (Jn. cap. 5).

De los tantos que hay, escogí estos hermosos versos bíblicos para mostrar la literalidad terrenal del futuro Reino de Dios. Empecemos, pues:

«Lo que vio Isaías hijo de Amoz acerca de Judá y de Jerusalén. Acontecerá en lo postrero de los tiempos, que será confirmado el monte de la casa de Jehová como cabeza de los montes, y será exaltado sobre los collados, y correrán a él todas las naciones. Y vendrán muchos pueblos, y dirán: Venid, y subamos al monte de Jehová, a la casa del Dios de Jacob; y nos enseñará sus caminos, y caminaremos por sus sendas. Porque de Sion saldrá la ley, y de Jerusalén la palabra de Jehová. Y juzgará entre las naciones, y reprenderá a muchos pueblos; y volverán sus espadas en rejas de arado, y sus lanzas en hoces; no alzará espada nación contra nación, ni se adiestrarán más para la guerra. Venid, oh casa de Jacob, y caminaremos a la luz de Jehová» (Is.2:2-5).

«En los últimos días» en el primer texto, es una locución que señala comúnmente la «era mesiánica». Ésta clausurará en su devenir «los tiempos de los gentiles», para finalizar con los sistemas inicuos del mundo caído (Lc. 21:24), cuando Cristo destruya sus enemigos, reyes, príncipes, capitanes y vasallos, en el Armagedón (Ap. 16:14). En esta era de Paz y de «conocimiento universal de Dios» (Hab. 2:14), de nuevo orden mundial, será manifestada una época incomparable de bendición, de amor, de bondad y de justicia a través de la persona de Jesucristo que regirá las naciones de la tierra con carácter célico, con «vara de hierro» (Sal. 2:8; Ap. 2:26-27). Este es el Reino teocrático prometido en antaño al rey David por el Señor, cuando le fue declarado que «su casa, trono y reino serían afirmados para siempre» (2 S. 7:16). Le corresponderá a Cristo, el hijo de David, «sentarse en su trono de gloria» para regir el mundo renovado con armonía y autoridad davídica (Mt. 25:31):

«Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en juicio y en justicia desde ahora y para siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto» (Is. 9:7).

En Is 2:2, «el monte de la casa de Jehová», es una referencia al «Monte de Sion», a Jerusalén. No indica tan sólo un lugar ubicado geográficamente, sino también el punto principal de convergencia cúltica mundial para la adoración divina, el centro mismo del gobierno de Dios donde Cristo tomará función legal como Rey de la tierra milenaria, en el que estarán implicados en un mover espiritual único el Pueblo de Israel y las naciones del mundo para venerar a Jehová de corazón año tras año, a parte de las hartas bendiciones materiales que recibirán como producto de la «tierra regenerada» (Mt.19:28), la cual es anhelada hoy por los genuinos hijos de Dios que comprenden bien los propósitos futuros y verdaderos de su Dios y Padre:

«Y todos los que sobrevivieren de las naciones que vinieron contra Jerusalén, subirán de año en año para adorar al Rey, a Jehová de los ejércitos, y a celebrar la fiesta de los tabernáculos» (Zac. 14:16).

« Y vosotros seréis llamados sacerdotes de Jehová, ministros de nuestro Dios seréis llamados; comeréis las riquezas de las naciones, y con su gloria seréis sublimes» (Is. 61:6).

En Is. 2:3 no se precisa, en este caso, la ley ritualista o ceremonial, sino la que Dios implantará en su Reino de justicia. En este Reino, los valores éticos y morales tendrán alta estima, no como ahora, que han sido hollados y corrompidos por la naturaleza depravada de los seres humanos. La paz mundial será establecida y habrá justicia social para aquellas personas que ingresen al Reino teocrático y milenial (Zac. 9:10; Is. 2:4; 9:7; 42:3; 65:21; Sal. 72:1-4, 12-14; Sof. 3:9). La tierra renovada será asombrosamente fértil y productiva. Habrá abundancia de alimentos: la pobreza será abolida en lo absoluto (Is. 32:14; 35:5-6; 65:20-22; Zac. 14:3-4; Am. 9:13; Is. 11: 6-9; 32:15-16).

El mundo en general sufrirá notables y benéficas modificaciones morfológicas. El propósito de Dios en esto es de restaurar la creación como era en el principio, antes de la caída edénica. La antigua creación será libertada del pecado, de la maldad, de los implacables efectos de las enfermedades, de los desastres naturales, de las guerras (Is. 2:4), de la muerte, del dolor, de las fronteras, del prejuicio del racismo y del egoísmo humano:

«Porque la creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó en esperanza; porque también la creación misma será libertada de la esclavitud de corrupción, a la libertad gloriosa de los hijos de Dios» (Ro. 8:20-21).
Para terminar, concluyo diciendo que el Reino de Emanuel, «Dios con nosotros», el de Cristo, será establecido en la tierra y no en el cielo de Jehová (Sal. 2:8; Is. 11:9: 42:4: Jer. 23:5). El Reino de Cristo se centrará en la Ciudad Amada, en Jerusalén (Is. 2:1-3; 62:1-7; Zac. 8:20-23), y alanzará todas las naciones del mundo (Sal. 72: 11, 17; 86:9; Is. 55:5; Dn. 7:13-14; Zac. 8:22).

La prueba es clara e irrefutable.

Un verso para reflexión:

«El séptimo ángel tocó la trompeta, y hubo grandes voces en el cielo, que decían: Los reinos del mundo han venido a ser de nuestro Señor y de su Cristo; y él reinará por los siglos de los siglos» (Ap. 11:15).

Dios les bendiga hermanos y amigos que nos visitan con agrado.

CAMPBELISMO: ALGUNAS PREGUNTAS QUE NOS DEBEN RESPONDER LOS MIEMBROS DE LA DENOMINACIÓN “IGLESIA DE CRISTO” (CAMPBELITA)


Por Ingº Mario A Olcese (ex-campbelita feliz)

La denominación “Iglesia de Cristo” (Campbelita) enseña, entre otras cosas, que la iglesia cristiana es el reino de Dios. Esta tesis, que proviene del Padre del Romanismo llamado Agustín de Hipona, quien, a mi entender ha hecho mucho daño al verdadero evangelio del reino predicado por Cristo y sus discípulos, ha oscurecido el mensaje salvador original de Jesucristo. Sin duda alguna Satanás está detrás de este complot maléfico para que la gente se pierda creyendo en un evangelio falso. Es hora de advertir a la gente del error de equipar la iglesia de Cristo con su reino que él predicó insistemente como su evangelio salvador, y que él inaugurará gloriosamente sólo en su segunda venida. En este magno evento sus discípulos finalmente lo heredarán con él.

Para advertir a la gente de este craso error de un “reino eclesiástico”, yo quisiera formular las siguientes preguntas a sus defensores y partidarios:

1.- Si el reino es la iglesia, y ésta (la iglesia) ya está en la tierra, ¿por qué Jesús dijo en Mateo 25:31,34 que su reino lo heredarían sus seguidores sólo en su segunda venida o parusía?


2.- Si el Reino es la iglesia, y ésta (la iglesia) está compuesta por hombres de carne y sangre, ¿por qué entonces Pablo dijo que “carne y sangre no pueden heredar el reino” (1 Cor. 15:50)? ¿Acaso ahora nos van a decir que la iglesia no está compuesta por hombres de “carne y sangre”?


3.- Si el reino es la iglesia, y ésta (la iglesia) se inauguró en la tierra con los creyentes de Jerusalén en el 33DC, ¿por qué entonces dice Jesús (el hombre noble de Lc. 19:11) que primero debe irse a un país lejano (el cielo) para recibir un reino y volver?¿Acaso Jesús se fue al cielo para recibir una iglesia y luego bajó de allá con ella para inaugurarla en Jerusalén en el 33DC? (Ver Lucas 19:11,12).


4.- Si el reino es la iglesia, y ésta tiene como fundamento a los profetas y a los 12 apóstoles, ¿por qué Jesús les dijo a sus apóstoles que Dios le ha placido DAROS el reino?¿No debió Jesús decir, más bien, que a Dios le ha placido HACEROS parte importante del reino? (Ver Lucas 12:32).


5.- Si el reino es la iglesia, ¿por qué Pablo les dice a las iglesias de Listra, Iconio y Antioquía que permanezcan en la fe, y que soporten las muchas tribulaciones para que puedan así entrar en el reino?¿Acaso ya no estaban esos creyentes de Listra, Iconio, y Antioquía en el reino o la iglesia?¿Cómo podían ser ellos iglesia y esperar heredar el reino, si de éste se dice que es sinónimo de la iglesia? (Ver Hechos 14:22).


6.- Si como dice Pablo en Col. 1:13, todos los creyentes renacidos ya hemos sido trasladados literalmente al reino (o iglesia según los campbelitas), ¿debemos suponer entonces que también los renacidos estamos ya resucitados y sentados con Cristo en los lugares celestiales, como claramente lo afirma el mismo Pablo en Efesios 2:6?¿Por qué ustedes, campbelitas, toman literalmente Col. 1:13 como un hecho consumado, y no así Efesios 2:6, que interpretan simplemente como un visión para el futuro de los salvos?


7.- Si la iglesia es el reino, ¿por qué Pablo pluraliza la iglesia como “las Iglesias de Cristo” (Rom. 16:16) y no el reino como “los reinos de Cristo”?


8.- Los campbelitas dicen que el reino ya había llegado en los tiempos de Juan porque él dijo que era copartícipe del reino en Apo.1:9. Sin embargo, pregunto: ¿el coparticipar de algo significa que ya estamos disfrutando de ese algo literalmente? ¿Acaso vamos a pensar que Pedro estaba en la gloria porque dijo que era copartícipe de la gloria en 1 Pedro 5:1? Creo que la respuesta está en la parte final del mismo versículo 1.


9.- Los campbelitas dicen que el reino-iglesia se estableció en el primer siglo y para probarlo citan Marcos 9:1, que dice: “De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte hasta que hayan visto el reino de Dios venido con poder?” Si el reino-iglesia vino en el primer siglo, como afirman ellos, pregunto: ¿volvió también Jesús en el mismo primer siglo (la parusía), dado que él mismo dijo en Mateo 16:28: “De cierto os digo que hay algunos de los que están aquí, que no gustarán la muerte, hasta que hayan visto al Hijo del Hombre venido en su reino?”.


10.- Según Apocalipsis 20:1-3, cuando Jesús establezca su reino él atará al diablo y sus demonios para apresarlos para que no engañen más a las naciones. Si Jesús ya estableció su reino en el 33 DC, según sostienen los campbelitas, ¿debemos suponer entonces que el diablo y sus demonios ya no están engañando a las naciones desde el año 33 DC porque fueron atados?¿Cómo explican entonces el aumento de la maldad, del ateísmo, del materialismo, del satanismo, de las guerras, y de los falsos maestros y profetas, etc, en todo el mundo?


11.- Los campbelitas dicen que no habrá un reino davídico milenario restaurado en la tierra, pues ahora el reino es espiritual, es decir, la iglesia cristiana. Si esto es verdad, ¿por qué los discípulos le preguntan al Jesús resucitado si AHORA restauraría el reino a Israel?¿Estaban acaso ellos errados creyendo en un reino monarquico davídico restaurado en Jerusalén? Y si este fuera el caso, ¿por qué Jesús no los corrigió inmediatamente, y más bien les respondió que a ellos no les correspondía saber los tiempos o las sazones que Dios puso en su sola potestad?¿Pero podrían estar TODOS los discípulos errados al hacer esa pregunta que incomoda para los campbelitas después de asistir a un seminario intensivo sobre el reino de 40 días de duración?¿Serían realmnte TODOS los discípulos tan torpes como para entender al revés su enseñanza del reino? (Ver Hechos 1:3.6.7).


12.- ¿Creen los campbelitas que la oración del Padre Nuestro debe ser rezada de manera parcial, dado que el reino ya vino, y se hizo la voluntad de Dios en la tierra como se hace en el cielo hace dos milenios?


13.- Creen ahora los campbelitas que no tiene significado alguno para la iglesia el texto de Mateo 6:33, donde Jesús dice: ”buscad primeramente el reino de Dios y su justicia y todo lo demás vendrá por añadidura”, dado que ya están en el reino o iglesia? Y si su respuesta es positiva, ¿significa entonces eso que a ellos NO les vendrá nada más por añadidura?¿tendrán entonces que padecer sin remedio de comida, de vestido, y de falta de refugio hasta el fin de los tiempos?


14.- Les pregunto a los campbelitas: Si el reino se estableció en el 33 DC, en los tiempos de mayor poderío y cohesión del Imperio Romano, ¿por qué Daniel lo ve establecerse en el periodo en donde el imperio romano se encuentra en su condición menos cohesionado y más frágil que nunca como se lo representa por el barro y hierro mezclados (Daniel 2:44)?


15.- Si el reino es la iglesia, y ésta (la iglesia) se formó con hombres conversos en la tierra, ¿por qué Daniel ve al Hijo del Hombre resucitado en el cielo recibiendo un reino de Su Padre (Daniel 7:13,14)?¿Es que el Padre le dio una iglesia en el cielo a su Hijo?¿Bajaron los primeros cristianos del cielo después de que fueron entregados por el Padre a Su Hijo en el cielo?


16.- Si el reino no aparecería con advertencia alguna, ¿cómo es que Jesús mandó a sus discípulos a permanecer en Jerusalén para recibir el poder del Espíritu Santo en Pentecostés (33DC), supuestamente el día indicado según el campbelismo para que viniera a existir la iglesia-reino?¿No es esto acaso una advertencia de cuándo vendría el reino?¿No contradeciría lo dicho por Jesús en otra ocasión cuando dijo que su reino no vendría cn advertencia o señales?Estaré esperando las respuestas de los campbelitas con mucho gusto!

martes, 20 de octubre de 2009

ALMA Y ESPÍRITU: DIFERENCIAS

Desde las tempranas traducciones tanto del Antiguo como del Nuevo Testamento, ha prevalecido una confusión que ha desviado de su verdadero significado a la noción o concepto del ser interior dentro del ser humano, y esto es debido al uso incorrecto de la palabra para denominar tal concepto.
Hablamos del espíritu.
La Septuaginta
El uso extendido de la palabra "alma" es totalmente inapropiado al referirse a la parte inmortal de nosotros la cual, de acuerdo con las religiones judeocristianas, sobrevive a la muerte y es eterna.
Y esta confusión tiene su origen en un error de siglos atrás, que data desde la misma primera versión traducida de los libros que componen la Biblia tal y como la conocemos ahora, es decir, la versión conocida como la Septuaginta.
Esta traducción hecha a partir de los textos originales del hebreo hacia el griego, fue ordenada por Tolomeo, gobernante de Egipto, unos tres siglos antes de El Mesías. La historia nos dice que, de acuerdo con su idea de la creación de lo que llegaría a ser la famosa Biblioteca de Alejandría, Tolomeo fue convencido por Demetrio de Falaro, su bibliotecario en jefe, de la necesidad de tener dentro de ella los libros sagrados de los israelitas debido a la relevancia e importancia de su contenido.
Y así, Tolomeo envió a Jerusalén algunos delegados, dentro de ellos Aristeo, un oficial de la guardia real, para solicitarle a Eleazar, el sumo sacerdote de los judíos, les proveyera una copia de la Ley así como a los sabios israelitas educados en el Templo de Jerusalén capaces de traducirla al griego. La delegación fue exitosa: una copia ricamente ornamentada de la Ley fue enviada a Tolomeo junto con setenta y dos israelitas, seis de cada tribu, quienes fueron asignados para ir a Egipto y llevar a cabo el deseo del rey Tolomeo.
Fueron recibidos con grandes honores y durante siete días asombraron a todos con la sabiduría que mostraron al responder setenta y dos preguntas que les fueron formuladas; después, fueron conducidos a la solitaria isla de Faros, donde comenzaron su trabajo de traducir la Ley, ayudándose mutuamente y comparando sus traducciones particulares conforme las iban completando.
Leyendas y mitos posteriores argumentaban que cada uno de ellos hizo su propia versión sin consultar a los demás y que cuando compararon los trabajos finales, éstos eran idénticos; esto, por supuesto, es falso. De hecho, existen muchos testimonios históricos, incluyendo la carta de Aristeo a su hermano, Filócrato, que afirma lo contrario a esa leyenda. Y más aún, Jerónimo, el traductor de la Septuaginta a su versión latina (Vulgata), descartó esas leyendas como meras fábulas llenas de falsedad (Prefacio en Pentateuchum, Adv. Rufinum, II, XXV>.
Como sea que hubiera sido, finalmente la traducción fue completada y el rey pareció muy satisfecho con el trabajo y lo colocó dentro de su nueva biblioteca.
Pero lo que verdaderamente sucedió es que, en ese entonces, las relaciones entre los sacerdotes judíos de Jerusalén y la comunidad judía en el exilio -que usaba comúnmente el griego como su idioma cotidiano- eran casi inexistentes y ahi surgió el primer problema: confiar la traducción a los sacerdotes judíos de Egipto, que aun cuando muy capaces de manejar las sutilezas del griego, estaban muy lejos de poseer la sabiduría de los ilustres sacerdotes educados a la sombra del Templo de Jerusalén, o depender de los expertos en la Ley hebrea residentes en Judea, cuya comprensión del griego era vaga.

Las Dificultades
Y para abundar, había otro problema adicional, como lo explica Brenton, el experto en versiones traducidas de la Septuaginta:
"Una dificultad que ellos tuvieron que sobrepasar fue la de introducir ideas teológicas, de las cuales ellos solo tenían los términos correctos en hebreo, al lenguaje de los gentiles, el cual para ese entonces carecía de nociones religiosas más allá de las propias de los paganos. De ahí la necesidad de usar muchas palabras o frases tratando de darles un nuevo y apropiado sentido."
"Estos señalamientos no tienen como intención quitarle valor a la versión Septuaginta; su objetivo es más bien el mostrar las dificultades que los traductores tuvieron que enfrentar y las razones por las cuales en algunos respectos fallaron; así como también el tratar de llegar al pensamiento que ocupaba la mente de algunos, que exaltaron esta versión como si poseyera algo que reflejara una autoridad alineada con el texto en hebreo mismo."

Una Misma Palabra
Había dos palabras en hebreo que carecían de equivalente en griego (en aquella época, el Koiné era el dialecto en boga): rúaj (espíritu y en género femenino) y néfesh (alma, masculino). Ambas fueron traducidas como psyjé, la que asimismo fue usada para traducir del hebreo hacia el griego una tercera palabra, la palabra "mente", por lo cual psyje vinieron a significar, indistintamente, "mente", "espíritu" y "alma".
Rúaj fue la palabra usada en los textos originales para describir algo que es inmortal y etéreo, contrariamente a néfesh que se refería a algo material, físico, que podía ser tocado, comido y ciertamente no inmortal. En algunas versiones bíblicas modernas, muy debatidas dentro de sus respectivas comunidades, sus revisores han corregido a partir de 1960 estas discrepancias -cambiando el término alma por el de "persona" o "ser"- aunque han sobrevivido errores como sucede en las versiones revisadas de la traducción conocida como Casiodoro de Reina y Cipriano de Valera, donde Pablo hace una cita bíblica (usando el término que venía en la Septuaginta) que si usted la sigue, no corresponde a la letra del versículo citado en esa misma Biblia.
Así, en las versiones revisadas posteriormente a 1960 en Corintios 1 15:45 Pablo afirma: "Así también está escrito: Fue hecho el primer hombre Adán, alma viviente"...
El texto citado (Génesis 2:7) dice: "...y fue el hombre un ser viviente"... Como puede apreciarse, este segundo texto fue ya corregido aun cuando el revisor tímidamente usa la palabra "ser" en lugar de la original del texto hebreo que es "espíritu". El texto de Pablo -no corregido aún probablemente por omisión o descuido- permanece apegado a la versión Septuaginta, con el uso inapropiado de la palabra "alma" en lugar del término "espíritu". Probablemente se percató Pablo de esto porque a continuación explica: "el postrer Adán, espíritu vivificante"; es decir, el que vivifica al cuerpo es el espíritu, no el alma.
Es por esto que muchos creyentes en las religiones cristianas acostumbran todavía hoy en día, seguir denominando al espíritu como alma.

Ejemplos
Abajo están algunos ejemplos de las discrepancias entre ambos conceptos que ilustran ésto:

Alma como Mortal Alma como Inmortal
Génesis 17:14 Y el varón incircunciso, el que no hubiere circuncidado la carne de su prepucio, aquella alma será cortada de su pueblo; ha violado mi pacto.
Génesis 35:18 Y aconteció que al salírsele el alma (pues murió), llamó su nombre Benoni; mas su padre lo llamó Benjamín.
Deuteronomio 12:20 Cuando Yahwéh tu Dios ensanchare tu territorio, como él te ha dicho, y tú dijeres: Comeré carne, porque tu alma deseó comerla, conforme a lo que deseaste podrás comer.
Deuteronomio 6:5 Y amarás a Yahwéh tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas.
Jueces 16:16 Y aconteció que, presionándole ella cada día con sus palabras e importunándole, su alma fue reducida a mortal angustia.
1 Samuel 1:26 Y ella dijo: ¡Oh, Señor mío! Vive tu alma, señor mío, yo soy aquella mujer que estuvo aquí junto a ti orando a Yahwéh
Job 33:20 Que le hace que su vida aborrezca el pan, y su alma la comida suave
Job 33:28 Dios redimirá su alma para que no pase al sepulcro, y su vida se verá en luz.
Salmo 35:13 Pero yo, cuando ellos enfermaron, me vestí de cilicio; afligí con ayuno mi alma, y mi oración se volvía a mi seno.
Salmo 16:10 Porque no dejarás mi alma en el Seol, ni permitirás que tu santo vea corrupción.

LA VERDAD DE LA PANDEMIA