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lunes, 19 de julio de 2010

DOS BREVES REFLEXIONES OPORTUNAS QUE USTED NO PUEDE PASARLAS POR ALTO


Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)


Primera Reflexión:

El sábado y los Hebreos.

Dice Deuteronomio 5:15, así: “Acuérdate que fuiste siervo en tierra de EGIPTO, y que Jehová tu Dios te sacó de allá con mano fuerte y brazo extendido; por lo cual Jehová tu Dios te ha mandado que guardes el día de reposo”.

Pues bien, si nos atenemos a los que dice este pasaje de Deuteronomio, debemos concluir que los gentiles no están obligados a guardar el día de reposo porque éstos no han sido sacados de Egipto con mano fuerte y con brazo extendido, sino sólo los Hebreos; salvo, claro, que los gentiles que sientan la obligación de guardarlo sean descendientes de aquella minoría gentil que salió con los Hebreos de Egipto.

Por otro lado, si todos los gentiles están también obligados a guardar el sábado de reposo, eso debe significar que éstos son también descendientes de las llamadas Tribus de Israel que salieron de Egipto y que se desperdigaron por toda la tierra cuando Jeroboam y Roboam causaron la división del reino (Norte y Sur). Recordemos que el apóstol Pablo identificó a los corintios a quienes él escribió su primera epístola como los descendientes de los israelitas que salieron de Egipto y atravesaron el desierto con Moisés: “Por otra parte, hermanos, no quiero que ignoréis, la forma en que nuestros padres estuvieron todos bajo la nube y todos atravesaron el mar….”1 Corintios 10:1. Pablo luego identificó a estos mismos Corintos como “gentiles”: “Sabéis que cuando erais GENTILES, se os extraviaba llevándoos, como se os llevaba, a los ídolos mudos.” (1 Corintios 12:2).

¿No será posible, entonces, que nosotros, los gentiles, que obedecemos al evangelio, somos descendientes de aquellos hebreos, que al estar inmersos en el mundo gentil fueron reconocidos por Pablo como “gentiles”? Mediten en esto, hijos míos!

Segunda Reflexión

Adonai y adoni: ¿Una sola persona?

Salmo 110:1,4: El Señor (ADONAI) dijo a mi señor (ADONI): Siéntate a mi DIESTRA, Hasta que ponga a tus enemigos por estrado de tus pies. Juró el Señor, y no se arrepentirá: Tú eres sacerdote para siempre según el orden de Melquisedec.

Siendo que los Modalistas sostienen que sólo existe un Dios, y que ése es el Señor Jesucristo, les presentamos los siguientes versículos bíblicos para su pausada consideración. Pues bien, he aquí nuestra meditación:

En este Salmo 110:1 tenemos un verso único. Este verso aparece en el NT 23 veces. (el verso 4 es citado o referido en otro sitio 10 veces.) La importancia de estos versículos se muestra por el hecho de que no hay otros versos que se acerquen a ese número de alusiones / citas en el NT. Muchos versículos son citados una vez o dos veces en el NT. Pero estos versos – Sal. 110:1, 4 – se mencionan 33 veces! Sal. 110:1 es la clave para la identidad de Dios y de Jesús, COMO DOS ENTIDADES SEPARADAS Y DISTINTAS y es una mención para la venida del Reino (el corazón del Evangelio, Lucas 4:43, Hechos 8:12, etc)

El primer “Señor” es la palabra Yahweh que aparece en muchas versiones en español como Señor (todas mayúsculas). El segundo señor es Adoni (mi señor). Ya hemos señalado que la palabra hebrea ADON (Señor) tiene una terminación especial en él cuando se refiere a un solo Dios, es decir, ADONAI (449 veces en el Antiguo Testamento). Pero cuando la palabra tiene el final “I”, es decir, Adoni (adonee), nunca se refiere a Dios, sino siempre a un ser humano superior (a veces un ángel). Así sabemos que el Mesías no es Adonai (Dios), sino el ser humano superior de David, el Señor de David, Adoni. Aquí se habla de Dios, el único Soberano, y de Su Mesías, el Cristo, sentados juntos, lado a lado. Esta visión mesiánica no admite la tesis Modalista de un solo Dios y Soberano, que es supuestamente Jesús. Y es que es imposible que Dios sea hombre, y además, que pueda sentarse a la diestra de sí mismo.

www.apologista.wordpress.com

domingo, 18 de octubre de 2009

CUARENTA PREGUNTAS PARA LOS ADVENTISTAS DEL SÉPTIMO DÍA ACERCA DEL SÁBADO DE ISRAEL



El contendor por la fe
Fuente:
http://www.geocities.com/alfil2_1999/sabado.html________________________________________
¿Por qué guardan ustedes un solo sábado? El séptimo año y también el año de jubileo eran sábados. (Levítico 25:1-22). ¿Por qué guardan uno y dejan de guardar los otros?
¿Por qué basan tanto de su religión en el día del sábado, cuando sabemos que el Señor enseñó que tanto la ley como los profetas se basan en el amor y no en guardar la ley? Comp. Mateo 22:34-40 con Romanos 13:8-10).
¿Cómo es que encienden fuego en el séptimo día, a pesar de que esto estaba prohibido en la ley levítica? (Éxodo 35:3). Al hacerlo, ustedes quebrantan la ley del sábado.
Dígannos cuándo y dónde mandó el Señor Jesús, o alguno de sus apóstoles, u otro escritor de la Biblia, que algún gentil guardase los Diez Mandamientos. Bastarán sólo el capítulo y el versículo.
¿Pueden darnos un pasaje bíblico donde se mande a los gentiles a observar el sábado según la ley? Otra vez, simplemente dennos el capítulo y el versículo.
Dicen que el sábado se guardaba antes de darse la ley a Moisés. La ley de la circuncisión también fue dada a Moisés. (Génesis 17:10). Entonces, ¿por qué no practican la circuncisión, siendo que éste es uno de los mandamientos claros de de la ley? De nuevo preguntamos: ¿Por qué uno sí y el otro no?
El apóstol Pablo escribe en Gálatas 3:19 que la ley fue dada a causa de las rebeliones. Ustedes enseñan que la parte de la ley que se refiere al mandamiento de guardar el sábado fue dada al hombre inmediatamente después de su creación, pero las Escrituras dicen que fue después de la caída. ¿No ven que la teoría adventista de que la ley fue dada en dos entregas no concuerda con los hechos?
¿Por qué será que, en los mandamientos dados a nuestros primeros padres en el Edén, y en los que fueron dados a los patriarcas Noé, Abraham, y otros no se hace ni una sola referencia al deber de guardar el sábado? ¿Por qué no se menciona la palabra sábado sino cuando habían pasado más de dos mil años desde la creación del hombre? Si las teorías adventistas fueran ciertas, ¿no se había de hacer referencia al deber de guardar el sábado muchas veces antes del capítulo 16 de Éxodo?
¿Dónde dicen las Escrituras que se haya dado mandamiento alguno de guardar el séptimo día antes de que el pueblo de Israel fuese redimido de la esclavitud en Egipto? Habrá que citar capítulo y versículo en cada caso, sin hacer referencia a Génesis 2:1-3, pues allí no hay mandamiento.
Si el mandamiento fue dado a Adán en el día de la creación, ¿cómo es que se equivocó de fecha? Adán fue creado el sexto día; el séptimo día al cual se hace referencia en el Génesis fue el segundo de su existencia. Si Adán tuvo que trabajar seis días y luego descansar en el séptimo, ya estaría equivocado por cinco días en su cálculo. El sábado suyo no sería el séptimo día porque habría trabajado un solo día. “El sábado de Adán fue un sábado del segundo día”.
¿No han leído Nehemías 9:12-14, donde dice claramente que el sábado fue dado al pueblo de Israel en el Monte Sinaí? Viendo que el sábado fue dado solamente a Israel, ¿por qué insisten en obligar a otros a guardarlo?
¿Por qué ponen ustedes a los gentiles bajo el sábado, cuando a ellos nunca les fue dado? La ley dice: “Señal es para siempre entre mí y los hijos de Israel”. (Éxodo 31: 16, 17). No hace mención de los gentiles. Léanse también Ezequiel 20:10-12.
La ley dice: “El día séptimo os será santo, día de reposo para Jehová; cualquiera que en él hiciere trabajo alguno morirá”. (Éxodo 35:2; 31:14). Si la primera parte de la cita es obligatoria para los cristianos, debe serlo también la segunda parte. ¿Por qué no cumplir la ley que manda matar a los que trabajan en el día sábado?
¿Por qué comen lo que ha sido preparado con un fuego encendido en día sábado? ¿No saben que así infringen la ley sobre la cual basan su salvación eterna? (Éxodo 35:1-3, 16:23-30).
¿Por qué no cumplen con la ley ofreciendo sacrificios cada sábado? Es parte esencial de la ley del sábado, según Números 28:9, 10, pero ustedes no respetan la ordenanza.
Si los mandamientos o la ley quiere decir los Diez Mandamientos, y nada más, ¿por qué respondió el Señor Jesús acerca de la ley citando dos mandamientos que no se encuentran entre los diez? En Mateo 22:35-40, Él citó uno del libro de Levítico y otro en Deuteronomio. ¿Acaso empleaba el engaño? Si el adventismo está en lo correcto, entonces sólo una u otra de estas cosas es verdad.
El apóstol Pablo describe la ley como un ministerio de muerte en letras grabadas en piedra. (2 Corintios 3:1-18; Éxodo 20:1-17; 31:18; 32:15, 16; 34:1-28). Nos dice que había de perecer. (2 Corintios 3:7-11). ¿Puede el adventismo decirnos quién la hizo volver?
En Gálatas 3:19, leemos que la ley fue puesta hasta que viniese la simiente, dejando así claro que la ley no sería perpetua, sino que serviría por un tiempo definido. La Simiente, Cristo, ha venido y nos ha redimido de la ley. (Gálatas 3:13). De manera que, según las Escrituras, ha terminado el período para el cual nos fue dada la ley. Somos libres de ella. (Nótense también Romanos 7:1-6). ¿Aceptan los dichos de la Palabra de Dios en este sentido?
Si los cristianos están obligados a guardar el sábado, ¿por qué no fue incluido esto en la importantísima carta enviada a las iglesias por el concilio de apóstoles y ancianos que se celebró en Jerusalén para considerar la cuestión de si los gentiles deberían guardar la ley? (Hechos 15:1-29).
Si los cristianos deben guardar el sábado, ¿cómo se explica que el Señor Jesús no hizo mención del tema, al enumerar los mandamientos al mancebo de Mateo 19:16-22? Y, ¿cómo es que el apóstol Pablo, escribiendo bajo la inspiración del Espíritu Santo, no trata en ninguna parte de sus varias epístolas la supuesta importancia de guardar el sábado?
En los capítulos 2 y tres de Apocalipsis se encuentran siete cartas de la gran Cabeza de las iglesias, dirigidas a siete iglesias locales. Son los últimos mensajes directos a las iglesias sobre la tierra. Si fuese verdad lo que enseña el adventismo, ¿no les habrían recordado su deber de guardar el sábado?
Ustedes dicen que el domingo entró con Constantino en el siglo IV. ¿Cómo explican entonces que los “padres” de la Iglesia, que escribieron durante los primeros tres siglos después de Cristo, hablan del primer día de la semana para las reuniones de los creyentes?
¿Por qué porfían en que uno de los papas cambió el día de descanso del séptimo día al primero? Hay plena prueba histórica de que los cristianos observaban el primer día durante los siglos antes de que hubiese papa alguno.
Si debemos guardar el séptimo día, ¿cómo es que los apóstoles y los cristianos primitivos celebraban sus reuniones de mayor importancia, como la cena del Señor, el primer día en vez del séptimo?
¿Y cómo saben que de veras guardan el séptimo día? ¿Pueden estar seguros de que no ha habido errores en los cálculos dsde el día en que Dios descansó? Hay que tener en cuenta los cambios efectuados en el calendario en el año 46 A. C., cuando se convino en que el año tuviera sólo 345 días, para corregir los errores que se habían acumulado. Se debe pensar también en la ley del año 1751, hecha “para corregir el calendario”, y que ordenó quitar 11 días del mes de septiembre. Con estas y otras modificaciones, ¿están ustedes seguros de que saben contar los días desde la creación?¿Han leído Colosenses 2:14-17 acerca del acta de los decretos o la cédula de los ritos (el mandamiento de guardar el sábado es uno de ellos) que ha sido raída, quitada de en medio, y clavada en la cruz?
En los versículos 16 y 17 del mismo capítulo, vemos que ciertas cosas exigidas bajo la ley de Moisés, entre ellas la observancia del sábado, no son más que una sombra de lo por venir: El cuerpo espiritual de Cristo. Guardar el sábado es asir una sombra.
¿Han leído en Romanos 14:5, 6 que unos hacen diferencia entre día y día, pero otros juzgan iguales todos los días? Se agrega: “Cada uno esté asegurado en su propio ánimo”. ¿Por qué no insiste el apóstol en que los que juzgaban iguales todos los días debían estimar el séptimo como superior a los demás días para santificarlo?
El tema principal del adventismo es guardar la ley, especialmente la ley del sábado. Ahora, en el Nuevo Testamento encontramos que cincuenta veces se hace mención de predicar el evangelio, diecisiete veces de predicar la Palabra, veintitrés veces de predicar a Cristo, y ocho veces de predicar el reino. Ni una sola vez se habla de predicar la ley o el sábado. ¿Cómo lo explican?
En el Nuevo Testamento se encuentra la palabra sábado unas sesenta veces. [El escrito se basa en la traducción Reina-Valera de 1909, que se emplea corrientemente en las congregaciones adventistas]. Ustedes admiten que en todos los casos menos uno se hace referencia al día sábado. Sin embargo, en este solo caso, Colosenses 2:16, donde la palabra es la misma en los textos en griego, quieren hacernos entender que tiene otro sentido. ¿Por qué? ¿No será que los versículos 2:16, 17 echan por tierra sus argumentos en cuanto a que los cristianos deben guardar la ley?
¿Saben ustedes que en Gálatas 3:32-25 se dice que la ley fue nuestro ayo [mentor] para llevarnos a Cristo, pero que, venida la fe, ya no estamos bajo ayo? Por tanto, ya no estamos bajo la ley.

miércoles, 9 de septiembre de 2009

REFLEXIONES URGENTES SOBRE LA POSIBLE VIGENCIA DEL SÁBADO COMO DÍA DE REPOSO


Por Ingº Mario A Olcese (Apologista)


Una de las preguntas más frecuentes que recibo de mis visitas es sobre la vigencia o no de la guarda del sábado como día de reposo. Y creo que está cuestión carcome los sesos, no sólo el de vuestro servidor, sino también el de cientos de miles de sinceros y devotos creyentes en Cristo de todo el mundo.

Pienso que esta pregunta es importante, ya que durante la fundación de este blog, nos hemos consagrado a la predicación del evangelio del reino de Dios, y hemos insistido frecuentemente que heredar este reino es heredar la vida eterna (ver Mateo 19:16,23). Es decir, los que ganen la vida eterna vivirán para siempre en el reino de Dios o reino de los cielos. Esto es salvación. Sin embargo, no podemos omitir el hecho de que para ganar la vida es necesario guardar los mandamientos. Esto no es “salvación por obras” como algunos han afirmado, puesto que es requisito indispensable para todo aquel que acepta a Jesucristo y su evangelio del reino por fe, andar en novedad de vida, es decir, caminar en conformidad con los mandamientos de Dios (Romanos 6:4, Mateo 19:17).

Examinado El interesante caso del Joven rico

No podemos dejar de lado la historia del joven rico, un hombre sincero que quería ganar la vida eterna. He aquí lo que dice la Escritura sobre su encuentro con nuestro Señor Jesucristo:

“Luego se le acercó un hombre y le preguntó: "Maestro, ¿qué obras buenas debo hacer para conseguir la Vida eterna?".Jesús le dijo: "¿Cómo me preguntas acerca de lo que es bueno? Uno solo es el Bueno. Si quieres entrar en la Vida eterna, cumple los Mandamientos". "¿Cuáles?", preguntó el hombre. Jesús le respondió: "No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, 19 honrarás a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo". El joven dijo: "Todo esto lo he cumplido: ¿qué me queda por hacer?". "Si quieres ser perfecto, le dijo Jesús, ve, vende todo lo que tienes y dalo a los pobres: así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme". Al oír estas palabras, el joven se retiró entristecido, porque poseía muchos bienes. Jesús dijo entonces a sus discípulos: "Les aseguro que difícilmente un rico entrará en el Reino de los Cielos. Sí, les repito, es más fácil que un camello pase por el ojo de una aguja, que un rico entre en el Reino de los Cielos". Los discípulos quedaron muy sorprendidos al oír esto y dijeron: "Entonces, ¿quién podrá salvarse?".

En esta historia tenemos los siguientes hechos concretos:

1.- El rico quería conseguir la vida eterna.
2.- Jesús le responde que debe guardar los mandamientos.
3.- Los mandamientos a los que hace referencia Jesús son los del decálogo.
4.- El Joven rico los cumplía todos.
5.- Jesús no objeta su confesión de que guardaba los mandamientos desde jovencito.
6.- Al joven rico le faltaba dejar sus posesiones y seguir a Cristo para ser perfecto, ya que no bastaba con sólo guardar los mandamientos para ser perfecto. La perfección se da cuando uno sigue a Cristo, y camina sobres sus pisadas.

La objeción más común de los que no creen en la guarda del sábado para agradar a Dios es que el joven rico estaba aún viviendo bajo la ley Mosáica, y mientras ésta no fuera “abolida” en la cruz por Jesucristo, todo Judío debía guardarla para obtener su salvación. Es por eso que Jesús— alegan— le exige al joven rico guardar los mandamientos de Dios para ganar la vida, pero que una vez muerto él, la ley ya no está más vigente.

Pero seamos sensatos: ¿Cómo podía Jesús exigir a alguno guardar los mandamientos de Su Padre si él sabía que nadie los podía guardar porque supuestamente era una ley perfecta, y nosotros, imperfectos? Además, si la ley era imposible de guardar, ¿por qué el Señor no le objetó al joven rico cuando éste le dijo que guardaba los mandamientos desde su juventud? Lo cierto del caso es que Jesús le dijo al joven rico que le faltaba algo para ser perfecto: Deshacerse de todo lo que tenía y seguirlo a él. Es decir, debía renunciar a sus posesiones en su totalidad y seguirlo a él para lograr la perfección. Esto, por supuesto, no anulaba la exigencia de guardar los mandamientos de Dios. Sin embargo, esta exigencia extrema de dejarlo todo por Cristo no es obligatoria y para todos los hombres, puesto que Saqueo daba la mitad de lo que tenía a los pobres y Jesús le asegura que la salvación había llegado a su casa. Creo que la exigencia extrema de Jesús al joven rico era para ver hasta qué punto él estaba dispuesto a llegar para ganar su salvación.

Muchos, sin embargo, nos dicen que Jesús no menciona el sábado en la relación de leyes que debía guardar el rico ("No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no darás falso testimonio, honrarás a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo)". Es verdad, pero tampoco menciona la prohibición de hacer imágenes. ¿Es que ya podemos ser idólatras? ¡Por supuesto que no! Así que ese argumento resultaría estúpido y muy peligroso.

La Ley de Cristo

Muchos cristianos creen que la ley del Sinaí fue sustituida por “La Ley del amor” de Cristo. Ellos suponen que no debemos guardar los mandamientos del Sinaí porque ahora nos regimos por la ley que se resume en amar a Dios sobre todas las cosas y al prójimo como a uno mismo”. ¿Pero es que acaso el amar a Dios y al prójimo como a uno mismo significa que ya podemos idolatrar imágenes, jurar en vano, matar, mentir, o robar? Pues claro que no! Justamente por amar a Dios y al prójimo cumplimos con los mandamientos de Dios. Es todo lo contrario, la ley de Cristo confirma y establece la guarda de los mandamientos en su integridad.
¿Guardaba el Sábado Pablo por una costumbre?

Los que se oponen a la guarda del Sábado sostienen que Jesús y Pablo asistían a la sinagoga en Sábado porque “era su costumbre”, o por una rutina, pero no porque fuese necesario hacerlo como un mandato divino. También dicen que ellos aprovecharon la sinagoga y el sábado de guardar para predicar el evangelio salvador a los judíos. La teoría parece interesante, aunque adolece de algunos defectillos.

Es cierto que Jesús y Pablo se reunían por “costumbre” en las sinagogas para predicar en sábado el mensaje salvador. ¿Pero es que acaso los cristianos no se reúnen en sus iglesias por costumbre? Fíjense ustedes lo que dice Pablo de los creyentes: “No dejando nuestra congregación, como algunos tienen por costumbre, mas exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca” (Heb. 10:25). Si hubo hombres que dejaban por costumbre de reunirse, es lógico suponer que hubo otros que sí tenían la costumbre de reunirse. Y si esos buenos creyentes tenían la costumbre de reunirse, ¡ellos hacían lo correcto al hacerlo así!

A los Corintios, Pablo les dice: “Con todo eso, si alguno parece ser contencioso, nosotros no tenemos tal costumbre, ni las iglesias de Dios”. Aquí vemos que las iglesias de Cristo en los tiempos de Pablo no tenían LA COSTUMBRE de la contención. Y si no tenían la costumbre de la contención, entonces sí tenían la COSTUMBRE de no ser contenciosos. Esa costumbre era una práctica válida y que agradaba al Señor, por cierto.

Por tanto, el hecho de que Jesús o Pablo se reuniesen en las sinagogas en Sábado por una simple costumbre, no lo hacía menos importante y menos obligatorio.

Curiosa omisión

Es curioso observar que nunca Pablo o Jesús aprovecharon esas reuniones sabáticas en las sinagogas para predicar justamente sobre la invalidez del sábado como día sagrado de guardar. Muchas veces se discutieron temas sobre la circuncisión, el evangelio, y temas como estos, pero que sepamos, nunca sobre la abolición del día sábado. Repito: Me parece extraño que justamente nuestro Señor o Pablo omitieran mencionar sobre este “caduco cuarto mandamiento” justamente ese mismo día de reposo que acostumbraban los judíos observar.

Yo, apologista, no quiero ser dogmático en este asunto, pues aún faltan muchos puntos por dilucidar antes de afirmar una posición de fe. Sólo quiero mostrar algunas incongruencias en los argumentos de los que rechazan el sábado, y manifestarlo con toda libertad. Ustedes pueden tomarlo o dejarlo.






LA VERDAD DE LA PANDEMIA