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lunes, 12 de octubre de 2009

¿QUÉ SIGNIFICA BÁSAR TOB?



BÁSAR TOB!

El significado hebreo de ¡BÁSAR TOB!

Básar en el Antiguo Testamento
Entonces se dijeron el uno al otro: No estamos haciendo bien. Hoy es día de buenas nuevas [BÁSAR], pero nosotros estamos callados; si esperamos hasta la luz de la mañana, nos vendrá castigo. Vamos pues, ahora, y entremos a dar la noticia a la casa del rey. (2 Reyes 7:9 LBLA)
Súbete a un alto monte, oh Sion, portador de buenas nuevas [BÁSAR]; levanta con fuerza tu voz, oh Jerusalén, portadora de buenas nuevas [BÁSAR]; levántala, no temas. Di a las ciudades de Judá: Aquí está vuestro Dios. (Isa 40:9 LBLA)

Dije primero a Sion: “Mira, aquí están”, y a Jerusalén: “Os daré un mensajero de buenas nuevas [BÁSAR].” (Isa 41:27 LBLA)

¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas [BÁSAR], del que anuncia la paz, del que trae las buenas nuevas [BÁSAR] de gozo, del que anuncia la salvación, y dice a Sion: Tu Dios reina! ¡Una voz! Tus centinelas alzan la voz, a una gritan de júbilo porque verán con sus propios ojos cuando el SEÑOR restaure a Sion. Prorrumpid a una en gritos de júbilo, lugares desolados de Jerusalén, porque el SEÑOR ha consolado a su pueblo, ha redimido a Jerusalén. El SEÑOR ha desnudado su santo brazo a la vista de todas las naciones, y todos los confines de la tierra verán la salvación de nuestro Dios. (Isa 52:7-10 LBLA)

El Espíritu del Señor DIOS está sobre mí, porque me ha ungido el SEÑOR para traer buenas nuevas [BÁSAR] a los afligidos; me ha enviado para vendar a los quebrantados de corazón, para proclamar libertad a los cautivos y liberación a los prisioneros; (Isa 61:1 LBLA)

He aquí sobre los montes los pies del que trae buenas nuevas [BÁSAR], del que anuncia la paz. Celebra tus fiestas, Judá, cumple tus votos. Porque nunca más volverá a pasar por ti el malvado; ha sido exterminado por completo. (Nah 1:15 LBLA)

¡BÁSAR TOB! Es una de las frases más preciosas del Antiguo Testamento. Increíblemente, es una de las más desconocidas en el cristianismo de hoy.

Para los antiguos, eran palabras que los llenaban de vida. Estas palabras eran tan llenas de poder que tan sólo oírlas, un moribundo recobraba la vida de un instante al otro. Tan llenas de poder, que tenían el poder de que el oyente pasara de muerte a vida en tan sólo un instante.

¡BÁSAR TOB! ¡BÁSAR TOB! ¡BÁSAR TOB! Estas eran las palabras que gritaba a todo pulmón el mensajero que corría desde el campo de batalla hasta la ciudad donde ansiosamente esperaban su mensaje.

Tan pronto los vigías escuchaban el grito de ¡BÁSAR TOB! lo repetían a la multitud que desfallecía dentro de las murallas de la ciudad. Eran las BUENAS NUEVAS de la victoria del rey. Una victoria que el rey logró fuera de la ciudad sin ayuda alguna de los moradores de la ciudad. Ellos eran igual a muertos por el largo sitio en manos del enemigo. Pero tan pronto escuchaban el grito de ¡BÁSAR TOB! pasaban de muerte a vida. El grito de las GRANDIOSAS BUENAS NUEVAS de la victoria del rey penetraba hasta lo más profundo de su ser, y recobraban nuevas fuerzas.

Los moradores de la ciudad se regocijaban y se alistaban para dar la bienvenida a su rey victorioso. Cuando el rey se acercaba se daba la orden para levantar las cabezas de las puertas para que el rey entrara victorioso a su ciudad. Al entrar, lo recibía la adulación de su pueblo que repetía la hazaña de su victoria: ¡BÁSAR TOB! ¡BÁSAR TOB! ¡BÁSAR TOB! “BÁSAR” significaba “Buenas Nuevas”. “Tob” era el superlativo: “Las más gloriosas buenas nuevas”. Eran gloriosamente buenas porque el pueblo en un momento había estado condenado a una muerte inevitable en manos del enemigo, pero con la victoria del rey, el pueblo recibía la salvación. La salvación que les daba el rey era totalmente por una victoria ajena a la participación de cualquiera de ellos. Ellos no estaban en condiciones de luchar por su salvación pues estaban en sus últimos suspiros. Eran muertos vivos.

El grito de ¡BÁSAR TOB! para los antiguos hebreos era la certeza de salvación, la derrota de un enemigo mortal, un combate ya ganado por un invicto guerrero, su glorioso rey. La vida del pueblo se desenvolvía en torno a aclamar y repetir la gran hazaña salvadora del invicto rey. (Esto se cristalizará finalmente en la parusía de Cristo para establecer su reinado milenario en la tierra, previamente habiendo derrotado y sacado de su trono al diablo).

Las palabras ¡BÁSAR TOB! son las palabras hebreas que significan ¡BUENAS NUEVAS! Más tarde estas palabras se encontrarían en los labios de Jesús: “El tiempo se ha cumplido y el reino de Dios se ha acercado; arrepentíos y creed en el evangelio” (San Marcos 1:15).

miércoles, 17 de junio de 2009

SOBRE EL SIGNIFICADO DE LA PALABRA "UNGIDO"



Por David Macías Isaza


Davidmaciasisaza@gmail.com

Gracia y paz tengan todos los creyentes dispersos por el mundo, que con hambre y sed de justicia escudriñan la palabra de Dios con diligencia. Hoy escribo con tremenda tristeza, de ver una vez mas que hay tantos hombres que creyendo ser la luz, habitan en las tinieblas más oscuras. Y es que el enemigo de Dios se las ha arreglado para engañar a muchos, incluso a los mismos elegidos de Dios como lo profetizó nuestro Señor Jesucristo, el hijo del Dios viviente:

Porque se levantarán falsos Cristos, y falsos profetas; y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si fuese posible, aun a los escogidos. (Mateo 24:24)

hoy en Día existen falsos Cristos y falsos profetas que engañan aún a los elegidos. Pero ¿que significa un falso Cristo? ¿Qué significa la palabra Cristo? En el diccionario nos dicen que la palabra Cristo viene del latin «christus» y éste del griego «jristós», 'χριστ'. Es una traducción de la palabra hebrea “Mashiaj” que significa literalmente “ungido”. Pero ¿Qué significa ser Ungido? ¿Qué significa la palabra unción?

En la enciclopedia encontramos la siguiente definción:

Se llama unción (del latín ungere, ‘untar’) al proceso de embadurnar con aceite perfumado, grasa animal o mantequilla derretida, presente en los rituales de muchas religiones y razas. Las personas y cosas se ungen para simbolizar la introducción de una influencia sacramental o divina, una emanación, espíritu o poder sagrados. Puede verse como una forma espiritual de librar a personas y cosas de influencias y enfermedades peligrosas, especialmente de los demonios que se cree son o causan dichos males.

Así como lo expresa la enciclopedia, es como nuestro Señor Jesucristo veía también el significado de la palabra unción, miremos:

El Espíritu del Señor está sobre mí: Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres: Me ha enviado para sanar a los quebrantados de corazón: Para predicar libertad a los cautivos: Y a los ciegos vista: Para poner en libertad a los quebrantados. (Lucas 4:18)
Éste conocido pasaje de Lucas fue lo primero que nuestro Señor Jesucristo predicó públicamente en una congregación. Dice el evangelista que Jesús buscó en el libro la parte del profeta Isaías donde decía esto y lo desenrolló para leerlo en público, y aunque los asistentes se maravillaban de la sabiduría con que Jesús hablaba, lo agarraron luego para matarlo porque no les gustó que les dijo que solo Dios se reserva el derecho de elegir a quien quiere sanar y a quien quiere ungir, como puede verse más adelante en el mismo capítulo.

Pero es que ¿acaso es cierto que fue ungido Jesús?

Las escrituras revelan que sí, y nos dan cuenta del momento exacto de su ungimiento:

Y aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado; y orando, el cielo se abrió, y descendió el Espíritu Santo sobre Él en forma corporal, como paloma, y vino una voz del cielo que decía: Tú eres mi Hijo amado, en ti tengo complacencia. (Lucas 3:21-22)

En las escrituras encontramos que ser ungido es lo mismo que tener la presencia del Espíritu del Señor o Espíritu Santo, y esto también es descrito como nacer del Espíritu, como veremos más adelante. En ésta ocasión Jesús nació del Espíritu.

Pero él pasaje escrito por el profeta Isaías también nos revela que el concepto de la unción es algo mucho más antiguo que la época de Jesucristo, la unción viene desde tiempo atrás. Cuando escudriñamos la Biblia nos damos cuenta por ejemplo que el rey David fue también ungido por Dios, y además nos damos cuenta que su ungimiento tuvo ocasión en un momento del tiempo determinado:

Y Samuel tomó el cuerno del aceite, y lo ungió de entre sus hermanos; y desde aquel día en adelante el espíritu del Señor descendió sobre David. Se levantó luego Samuel, y se volvió a Ramá. (1 Samuel 16:13)

El testimonio que se da de David es similar al de Jesucristo, ambos fueron ungidos y el Espíritu de Dios descendió sobre ellos. Esto quiere decir que la presencia de Dios habitaba ahora en ellos, para guiarlos y para obrar maravillas sobrenaturales, una de ellas por ejemplo, es que cuando David tocaba el arpa, traía la manifestación de la presencia de Dios y el demonio dejaba de atormentar a Saúl (1 Samuel 19).

Muchos otros personajes en la Biblia fueron ungidos, todos los hombres de fe de antaño lo fueron, entre ellos Abraham, Isaac y Jacob de quienes se da el testimonio que cuando nacieron del Espíritu Dios les cambió sus nombres. En la época de Moisés por ejemplo, se dice que Dios quería ungirlos a todos, pero no todos lo creyeron, así que no se pudo:

Entonces YHWH descendió en la nube, y le habló; y tomó del espíritu que estaba en él, y lo puso en los setenta varones ancianos; y fue que, cuando posó sobre ellos el espíritu, profetizaron, y no cesaron. (Numeros 11:25)

Y ocurrió que otros que no estaban con moisés fueron también ungidos en este momento y algunos fueron a acusarlos delante de Moisés para que los reprendiera, miremos:

Y habían quedado en el campamento dos varones, uno llamado Eldad y el otro Medad, sobre los cuales también reposó el espíritu; estaban éstos entre los escritos, mas no habían salido al tabernáculo; y profetizaron en el campamento. Entonces corrió un joven, y dio aviso a Moisés, y dijo: Eldad y Medad profetizan en el campamento. Entonces respondió Josué hijo de Nun, ministro de Moisés, uno de sus jóvenes, y dijo: Señor mío Moisés, impídelos. (Números 11:26-28)

¿Y qué le respondió Moisés al joven?

Y Moisés le respondió: ¿Tienes tú celos por mí? Mas quién diese que todo el pueblo del SEÑOR fuese profeta, que el SEÑOR diese su espíritu sobre ellos. (Números 11:29)

La voluntad de Moisés y de Dios era que todos fuesen llenos del Espíritu, y esto puede verificarse por la palabra de los profetas:

Y será que después de esto, derramaré mi Espíritu sobre toda carne, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros viejos soñarán sueños, y vuestros jóvenes verán visiones. Y aun también sobre los siervos y sobre las siervas derramaré mi Espíritu en aquellos días. (Joel 2:28-29)

Es de aquí de donde deducimos que la voluntad de Dios es que todos le conozcan y que todos sean ungidos, éste pensamiento también estaba en la mente y en la boca de los apóstoles de Jesús el Cristo, en hechos de los apóstoles, cuando Pedro estaba hablando del suceso del Pentecostés, y también mas adelante cuando se dieron cuenta que Dios también estaba ungiendo a los que no son Judíos de nacimiento:

¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo, (el cual está) en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? (1 Cor 6:19)

En ésta carta de Pablo vemos que los no Judíos de nacimiento habían venido a ser judíos por adopción y el mismo espíritu de Dios ahora moraba en ellos, es decir, estaban ungidos. El apóstol Juan lo dice así:

Mas vosotros tenéis la Unción del Santo, y conocéis todas las cosas. (1 Juan 2:20)

Es claro que para Juan, todos los creyentes tenían la unción, es decir, estaban ungidos. Más adelante dirá:

Y la Unción que vosotros habéis recibido de él, mora en vosotros; y no tenéis necesidad que ninguno os enseñe; mas como la Unción misma os enseña de todas cosas, y es verdadera, y no es mentira, así como os ha enseñado, perseverad en él. (1 Juan 2:27)

Para el apóstol Juan nadie tiene nada que enseñarle a un creyente, puesto que está ungido y la unción que está en él le enseña todo, aunque esto no descarta el que los dones que el mismo espíritu reparte en los demás creyentes, edifique y ayude a perfeccionarlo. Pero esto es muy diferente a decir que hay dos clases de creyentes, semejante declaración nunca es encontrada en la Biblia, ya que para Dios, todos sus hijos son ungidos y tienen la unción. Muchas sectas se han levantado con falsos ungidos que proclaman ser los únicos portadores de la verdad, pero sencillamente contradicen lo revelado en la escritura donde se afirma que todos los creyentes somos ungidos (si es que hemos nacido del Espíritu) y no necesitamos que nos enseñen nada, sino que Dios mismo mora en nosotros a través de su Espíritu y nos revela todas las cosas, si esto no fuera así, estaríamos perdidos siguiendo a los hombres, pero la verdad es que Dios nos ha ungido y por esto podemos entender su palabra y por su presencia en nuestra vida podemos hablar y entender lo que otros no entienden ni pueden siquiera imaginar. Me atrevo a afirmar que si una persona se considera creyente pero no tiene al Espíritu, es decir, no está ungido, realmente dicho “creyente” no tiene nada y está perdido en las tinieblas... Jesucristo le declaró ésta misma verdad a un respetado teológo y sacerdote de su época, llamado Nicodemo lo siguiente:

Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y de Espíritu, no puede entrar en el Reino de Dios. Lo que es nacido de carne, carne es; y lo que es nacido de Espíritu, Espíritu es. (Juan 3:5-6)

Sencillamente quien no sea un ungido o un nacido de nuevo por el Espíritu no podrá ni ver ni entrar en el Reino venidero de Dios.

Ahora ¿será que los que son ungidos, reinan ahora con Jesús? ¡Por supuesto que no! puesto que Jesús aún no ha comenzado a reinar, su segunda venida aún no ha ocurrido y el día que ocurra “todo ojo le verá”. Aparecerá la señal en el cielo y nadie podrá negarlo, pues todos los linajes de la tierra harán lamentación por él, como lo declara Mateo 24 y también Revelación o Apocalipsis 1.

Conclusiones

-Ser ungido es nacer del Espíritu y todos los creyentes y profetas de todos los tiempos fueron nacidos del Espíritu y fueron ungidos, sino no hubieran podido ver el Reino de Dios, y se sabe que lo vieron y murieron esperándolo. (Hebreos 11)
-Los hombres que no son ungidos no podrán entrar en el reino venidero de Dios. (Juan 3:5)
-Los hombres ungidos deberán permanecer hasta el fin para ser salvos y participar del Reino. (Mateo 10:12)
-Existen falsos ungidos que hacen señales o que enseñan errores con el fin de extraviar aún a los elegidos de Dios. (Mateo 24)
-La voluntad de Dios es que todos se arrepientan y sean ungidos. (Joel) (Juan)
-Ser ungido es tener la presencia de Dios habitando en nuestro ser. (1 Corintios 6:9)

Paz.

David Macías Isaza

LA VERDAD DE LA PANDEMIA