lunes, 3 de noviembre de 2008

¿QUÉ PREDICABA JESÚS SOBRE LA SALVACIÓN EN EL EVANGELIO DE MATEO?

Tal como veíamos en el evangelio de Marcos, la predicación de Jesús en el evangelio de Mateo es, también, sobre el Reino de Dios. Pero hay dos diferencias con respecto a Marcos. Mientras Marcos habla del Reino de Dios, Mateo utiliza Reino de los Cielos, porque como judío no podía nombrar la palabra Dios entonces la reemplaza por Cielo, que es como un sinónimo. La otra diferencia es la cantidad, mientras Marcos se refiere al Reino en 14 oportunidades, Mateo lo hace 50 veces!!. Evidentemente, entonces, para Mateo es un tema central.

El evangelio tiene un esquema en el cual, cada uno de sus cinco partes “o libros” es una referencia al Reino. Por lo tanto, sería interesante tomar al menos algunas citas para reflexionarlas más.

En los capítulos 11 al 13 se desarrolla una aproximación al Reino, o sea, se intenta explicar el misterio del Reino.

En los capítulos 11 al 12 esa explicación está en forma de relato, mientras que en el capítulo 13 esa explicación está puesta en labios de Jesús, que predica sobre el Reino.

11,1-6: En este texto se describen los signos del Reino. De acuerdo a la situación cultural de Mateo los signos tienen características muy especiales, pero de todos modos, estos signos destacan un cambio, o sea, se pasa de una situación mala, adversa, a una situación de felicidad. Y sólo los pobres pueden descubrir esa transformación (ver el final del vers. 5).

11,25-28: Los sabios no pueden descubrir el Reino ¿por qué?

12,22-29: ¡Ha llegado el Reino!, dice Jesús en el vers. 28. El mal es erradicado. ¿Qué males de nuestra sociedad deben ser erradicados ante la llegada del Reino?¿Podemos descubrir si en nuestra comunidad el Reino está presente liberando de algún mal? ¿Hay algún cambio en los últimos tiempos que indique esta presencia del Reino liberador?

13,24-29: Se trata de una parábola. Como toda parábola es una comparación. El campo es el mundo, el trigo es Reino y la cizaña es el mal, lo adverso. Los obreros (los discípulos) quieren sacar de raíz el mal, pero Jesús exige paciencia, hasta el final. Hay que saber convivir con el mal, sin contaminarse, porque el mundo no puede ser absolutamente puro. A veces nos quejamos porque hay tanto mal, y entonces quedemos evadirnos en lugar de comprometernos para que el mal pueda ser vencido. ¿Qué mal de este mundo deseamos que no exista más?¿Qué hacemos para que no exista? ¿Esperamos que Dios lo saque? ¿o nos comprometemos de alguna manera para hacer crecer el trigo y que sea más importante que la cizaña?

13,31-32: Esta parábola es continuación de la anterior, porque el bien también crece, pero de un modo oculto, casi imperceptible.

Lo mismo puede decirse de 13,33¿Cuáles son esas “pequeñas cosas” que deben consideradas como signos del Reino?¿Cómo alimentamos esas pequeñas semillas de nuestra comunidad?¿Cómo cuidamos lo que está creciendo?

www.yeshuahamashiaj.org
www.elevangeliodelreino.org

No hay comentarios:

LA VERDAD DE LA PANDEMIA